Después de una revisión de los grupos y posibles resultados, llego al pronóstico, muy parcial por cierto, de una final europea. Es muy escandaloso esto. America para los americanos y Europa para los europeos es lo que siempre ha sido. La combinación de resultados, podría terminar en un Alemania-España, que les confieso, me llena de emoción. También podría terminar en un Argentina-Brasil.
Ahora bien, estos pronósticos, de cualquier manera, no terminan con un Brasil campeón. Me van a pasar a perdonar todos los brasileños y mexas férreos defensores de la verdeamarela, pero no los veo levantando la copa. Probablemente sea que si de americanos con posibilidades hablamos, tengo más cerca de mi corazón a "la Argentina" y a Uruguay.
La verdad es que no me encantaría que Brasil fuera campeón. Siempre me ha atraído más una buena historia. Además, no crean que no me tiene muy preocupada todo lo que se dice se ha hecho para que este mundial sea posible. No voy a andar de engañada y supongo que en peores menesteres se vieron envueltos los Sudafricanos y probablemente se encontrán los rusos y los árabes.
Otra razón es que Brasil es tan como México que me hace no quererlos. Las referencias a gente alegre, simpática, la fiesta, etcétera siempre me hacen sentir que son una versión más del cliché latinoamericano que con mucho esfuerzo y tequila nos hemos ganado. Es tan como México que me enojo. Me muero antes de escuchar que los brasileños son más divertidos o que tienen mejores fiestas.
Es indiscutible que han caminado y que han crecido. Es también muy cierto que la carrera por la supremacía latinoamericana (que creo que ya nada más existe en mi cabeza) nos la andan ganando y eso, no me encanta. A lo mejor no es tanto que la estén ganando sino que pues México anda corriendo para otro lado y bueno, basicamente no tenemos ya piernas para seguir corriendo. Sin embargo, eso de que las empresas transnacionales se vayan a Brasil por mano de obra, también me cala.
Otra razón es que Brasil es tan como México que me hace no quererlos. Las referencias a gente alegre, simpática, la fiesta, etcétera siempre me hacen sentir que son una versión más del cliché latinoamericano que con mucho esfuerzo y tequila nos hemos ganado. Es tan como México que me enojo. Me muero antes de escuchar que los brasileños son más divertidos o que tienen mejores fiestas.
Es indiscutible que han caminado y que han crecido. Es también muy cierto que la carrera por la supremacía latinoamericana (que creo que ya nada más existe en mi cabeza) nos la andan ganando y eso, no me encanta. A lo mejor no es tanto que la estén ganando sino que pues México anda corriendo para otro lado y bueno, basicamente no tenemos ya piernas para seguir corriendo. Sin embargo, eso de que las empresas transnacionales se vayan a Brasil por mano de obra, también me cala.
Brasil siempre ha generado en mí un sentimiento de nausea que no puedo explicar. Desde el mundial del 94, cuando vi a Baggio fallar el penal, la agarré contra ellos. Tendría más sentido que culpara a quien falló el penal, pero bueno, no soy una persona normal. También el hecho de que en Guadalajara nomás porque fueron sede de Brasil en el 86 anden con sus playeras de Ronaldinho y se crean Brasileños no ayuda. Irle a Brasil se me hace como irle a la segura. Se me hace como la actitud de "le voy a quien gane" que me causa tanta repulsión. Brasil es la decisión segura, es el mainstream y las ganas de no echarle ganas.
Lo peor de todo es que conozco brasileños y me caen muy bien. El problema es cuando se convierten en una masa, en el gentilicio. Como dije, me gustan las buenas historias y Brasil es la apuesta segura. Es lo que cualquier persona que no sabe nada de futbol diría. Un día una chava me dijo "Pues todos los mundiales los gana Brasil, ¿no?". Eso ha sido una de las cosas que aumentó mis ganas de que no fueran campeones. Que sean campeones también refuerza esa idea de "Brasil es el mejor en futbol" y deja fuera cualquier análisis o hazañas de esas que amo en el futbol. Eso se me hace como andar olvidando a Cruyff, Beckenbauer, Platini, y Zidane. Bueno hasta Messi que, por más blaugrana, es, lo que sea de cada quien, un crack.
Obviamente mis razones, como muchas de mis perspectivas de la vida, son totalmente sin fundamento y lógica. Sin embargo, no puedo evitarlo. No puedo evitar no querer que ganen el mundial. No puedo evitar querer que les ganen, se enfrenten a quien se enfrenten. He racionalizado este sentimiento para no sentirme tan tonta. En realidad, esta es una de las opiniones más estúpidas que tengo. Al final del día, así lo siento y lógica o ilógicamente, tengo la esperanza de que Brasil no gane el mundial.
Lo peor de todo es que conozco brasileños y me caen muy bien. El problema es cuando se convierten en una masa, en el gentilicio. Como dije, me gustan las buenas historias y Brasil es la apuesta segura. Es lo que cualquier persona que no sabe nada de futbol diría. Un día una chava me dijo "Pues todos los mundiales los gana Brasil, ¿no?". Eso ha sido una de las cosas que aumentó mis ganas de que no fueran campeones. Que sean campeones también refuerza esa idea de "Brasil es el mejor en futbol" y deja fuera cualquier análisis o hazañas de esas que amo en el futbol. Eso se me hace como andar olvidando a Cruyff, Beckenbauer, Platini, y Zidane. Bueno hasta Messi que, por más blaugrana, es, lo que sea de cada quien, un crack.
Obviamente mis razones, como muchas de mis perspectivas de la vida, son totalmente sin fundamento y lógica. Sin embargo, no puedo evitarlo. No puedo evitar no querer que ganen el mundial. No puedo evitar querer que les ganen, se enfrenten a quien se enfrenten. He racionalizado este sentimiento para no sentirme tan tonta. En realidad, esta es una de las opiniones más estúpidas que tengo. Al final del día, así lo siento y lógica o ilógicamente, tengo la esperanza de que Brasil no gane el mundial.

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