miércoles, 4 de junio de 2014

4 años después, mi promesa es... consistencia

Como buena mexicana, dejé este proyecto, hace 4 años, a medias. Este año, este mundial, prometo no salir con mis cosas y por lo menos durar el mundial. ¿Lo bueno? Pues la verdad nadie me leía. Siendo 4 de junio del 2014, me declaro totalmente echada al mundial. Decido, como hace 4 años y como lo he hecho cada 4 años desde que tengo memoria, dedicar toda mi atención a la justa mundialista y olvidarme de todo lo demás. 

México no cambia. Los mexicanos seguimos escandalizados por el futbol y apáticos a nuestra realidad. Las esperanzas de un gran porcentaje de los habitantes de este país son incendiarios... sólo para el futbol. No sé si reir o llorar cuando el tráfico en redes sociales es mucho más grande cuando la hija del piojo comete un error gramatical que cuando nos andan dando atole con el dedo con las reformas. 

Pensando seriamente sobre lo que ha pasado con la selección, llego a la conclusión que es el guión perfecto. Espero, que como en el mundial sub 17, alguien ande grabando estos momentos. Por si las moscas. La presión no es para ganar, es para no hacer el ridículo. Esto, que nunca he podido entender completamente, causa algo en la psicología del jugador mexicano. Además, se han dado situaciones, que lo hacen todavía más dramático. Cada que salen a un nuevo partido, hay una nueva lona de apoyo a un lesionado. Esto, tomando en cuenta cómo funcionamos como mexicanos, puede crear un gran grupo. De la misma manera que toda la prensa negativa y reclamos. 

¿Otra buena noticia? Jugamos contra Brasil. Por otra extraña razón que escapa de cualquier explicación lógica, México tiende a jugar muy bien contra la verde amarela. Es cierto, estamos en su casa, y como todo, eso va a pesar. No es para que se anden emocionando que esto es un remake de la copa confederaciones o la sub-17. Tampoco abusen. Sin embargo, no puedo evitar sentir ese gusanito de morbo que me lleva a pensar "¿y si sacan la casta?"

La verdad es que soy una soñadora. La verdad es que me encantaría que esta introducción nos lleve a un clímax de esos que me gustan. Soñar no cuesta nada y yo decido soñar que este guión está hecho para la hazaña. No hay nada que perder en realidad. 

El Chicharito, no puede andar peor. Salcido parece que ya se está acoplando desde antes a las chivas. El Maza anda más perdido que el amor de mi vida. Guardado parece que se quedó en europa de vacaciones y mandó a su gemelo malo. Reyes anda sacando lo novato a estas alturas del partido. Giovanni para variar parece que anda crudo, igual que Marco Fabían. Total que no hay manera de decirles cosas bonitas y miren que mi amor por el Tri es cosa seria. Lo único que me queda es soñar. 

Soñar es una capacidad muy mexicana. No somos racionales como podrían ser otros. Total, soñar no cuesta nada, que si costara, no nos andaríamos metiendo en estos embrollos. 

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