miércoles, 16 de junio de 2010

La fiesta ha empezado

Ahora si, ahora jugaron todos. Ahora todos han mostrado sus armas y sabemos más o menos lo que se viene. Las sorpresas, como siempre se dieron. La sorpresa más grande: España. Justo un día antes del partido ante dinamarca, escuché la conferencia de prensa en la que Iker Casillas, capitán español decía que iban por el campeonato. Las quinielas del mundo sufrieron, los españoles lloraron, los suizos no se la creían y todos quedamos boquiabierto.¿Qué podemos decir de una selección que en más del 50% es el equipo más exitoso de los últimos años? Les dolió, nos dolió (por eso de la quiniela) pero es la maravilla del fútbol. Los partidos no se ganan con nombres y no se ganan con estadística, se ganan en la cancha. Suiza nos regaló de esos momentos que recordaremos siempre, de esos momentos que inspiran y de esos momentos que recuerdas cuando todo parece estar en tu contra: "Si Suiza le ganó al favorito, todo puede pasar". Ahora si, todo puede pasar. Este mundial, en un país que soñaba, nos regaló momentos de película.

Entonces, llegó Uruguay. Llegó Forlán, llegó el pichichi y nos dijo: "se vale soñar pero tampoco exageren". Entonces, ¿dónde queda la esperanza mexicana? Creo que después de lo que hemos vivido y lo que hemos soñado debemos de quedar en medio. Se vale soñar, dejar en la cancha todo y se vale gritar si se puede. Todo con los pies en la tierra.

En un México que las responsabilidades de la guardería ABC se deslindan, redireccionamos la lucha contra el narcotráfico, no entendemos la iniciativa México y seguimos hacíendo sándwiches, el foco de atención está en esas 11 personas que tienen en sus manos la ilusión de millones de mexicanos. Sorprendente, si. Emocionante, también. Increíble, definitivamente.

A horas del partido México-Francia, tengo demasiadas preguntas. Tantas interrogantes que me quitan el sueño y que ni si quiera sé por donde empezar. ¿Dejará de ser la línea defensiva la que mete los goles en mundiales? ¿Rafael Márquez será por fin el capitán que México esperaba? ¿Calderón se tomará el día? ¿El chicharito hará goles además de sandwiches? ¿Dejaremos de temblar con cada jugada a balón parado? ¿Henry meterá la mano? ¿Francia jugará como jugó contra Uruguay? ¿Vamos a ganar? ¿Mi quiniela seguirá sufriendo?

Tantas dudas, tantas interrogantes. Tantas ilusiones y tantas situaciones que alejan el foco de atención a lo que realmente es importante. Bendito sea el mundial, definitivamente nos tomamos el mes. Muy merecido lo tenemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario